En un emotivo acto de fe, amor y solidaridad; pacientes, familiares, colaboradores y autoridades del Instituto Nacional Oncológico participaron este domingo en la celebración del Domingo de Ramos.
La misa realizada por el padre Ángel Laguna, capellán del Hospital Oncológico, estuvo cargada de simbolismo y esperanza, que marcó el inicio de la Semana Mayor en un espacio donde la lucha por la vida es cotidiana.
La ceremonia permitió revivir la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, y también fortaleció el espíritu de comunidad y la humanización del entorno hospitalario. En medio de las inquietudes que ocasiona el cáncer, la fe en Dios, la ciencia, la tecnología y el humanismo se convirten en refugio y fuerza para quienes enfrentan la batalla por la vida.
El Instituto Oncológico Nacional reafirma así su compromiso de integrar la atención espiritual como parte del cuidado integral, especialmente en tiempos tan significativos como la Semana Santa.