El sábado 19 de abril, en la Capilla del Instituto Oncológico Nacional, celebramos con profundo gozo, la Vigilia Pascual, un momento de renovación espiritual que trasciende lo religioso para convertirse en un gesto de humanidad compartida. Esta celebración refleja la fe, la esperanza y el acompañamiento como pilares fundamentales en la lucha por la vida. Pacientes, familiares y personal de salud se unieron como una sola comunidad, reafirmando que en medio del dolor también florecen la solidaridad y la luz.
¡Cristo Vive!
¡Aleluya!


